Rita contra Rita

Cuando estas empezando a formar una familia, tienes un concepto de la “familia ideal” bastante utópico. Y es que la televisión y las películas son culpables de que pensemos que hace falta un papá, más una mamá, un bebé y un perrito para que sea perfecta, digna de una foto con marco en la mesita de la sala.

Ya no te digo, cómo este concepto se complica cuando estas embarazada y empiezas a pensar en cómo tú crees que tus hijos “deben” ser. Tengo una prima que asegura que mientras estas “preñada” no debes, por ningún motivo, tomar decisiones importantes, ni firmar papeles, ni hacer nada que requiera el uso de tu sensatez absoluta. Y tiene toda la razón. El embarazo es un estado de pendejez permanente. No piensas con claridad, actúas con impulsos extraños, no estas emocionalmente estable y todo esto tiene consecuencias. Pero el punto aquí es, que mientras empollas a tu primer retoño, te entra un sentimiento de responsabilidad y quieres hacer todo bien para tu bebé y para tu familia. Es como si te dieran una segunda oportunidad para empezar, y quieres dar todos los primeros pasos, con lo que tu consideras el pie derecho. Te haces unas ideas en la cabeza, que están llenas de culpas y de amor. Todo porque quieres lo mejor para tu hijo que está por llegar.

En mi caso, me atiborré de información, que lo único que hizo fué nublar más la visión de futuro, y de poco me sirvió.

La Rita del 2010 pensaba que mi hija cuando naciera sólo iba a comer menús órganicos, súper balanceados, bajos en grasa, muchas verduras y frutas, pescados y proteínas magras, cero comidas chatarra, y muy pocos dulces.149202-healthy-eating

¡Ay! ¡Ajá!. Ayer, fué un día bueno, dónde el desayuno consistió en un tazón de Frutilupis (cereales, son saludables y necesarios), una bolsa de papas (eh! no juzguen son verdura), y un sandwich de nutella con crema de cacahuate (todo mundo sabe lo buenas que son las nueces ¿no? y la nutella está hecha con avellanas). Y me quedé muy satisfecha. La Rita del pasado hubiera estado taaan desilusionada. La Rita del futuro sospecha que esa Rita no tenía ni la más remota idea de cómo se alimenta a una niña de 3 años.a1709_1724

En esas épocas, cada vez que veía a un niño con su ipad, sentado a la mesa en un restaurante, me horrorizaba. Según yo, en mi casa, se iba a ver poca televisión, jugar con el ipad esporádicamente, y pasaríamos las tardes con juguetes didácticos e interactivos, de preferencia clásicos tipo lotería y trompo, para aprovechar las horas de juego y no perder las tradiciones.images-8

En la actualidad lo que me horroriza es: QUE EL IPAD NO TENGA PILA!! .Eso sí que es una tragedia. Pero para esos casos de emergencia, siempre se puede prestar mi tan adorado iphone para salir del apuro. No sé porqué me parecía tan mal este punto. Cuando yo era niña, todo mundo hablaba de que no era muy bueno ver tanta tele, ¿por?. Estamos destinados a ver televisión toda la vida. Yo por lo pronto, que ya soy un adulto, paso muchísimas horas viéndola y no pienso dejar de hacerlo. kiddies

La Rita del pasado leía técnicas de educación de los hijos, teorías y prácticas medio raras para aplacar a las fieras. ¡Estaba perdiendo el tiempo!. ¿Sabes qué funciona? Lo de siempre, ¡los premios!. (Reward system). ¿Cuándo aprendió mi hija a ir al baño? El día que puse la caja de huevitos Kínder a un lado del escusado. Por cada vez que hacía pipí en su lugar se ganaba uno. Técnica 100% garantizada. Te lo digo yo, sí sirve. ¡Por cierto!, esa es otra cosa segura, la viejísima frase de: “Porque lo digo yo”. Es muy efectiva. Mientras más clara sea la diferencia para tus hijos entre papá y amigo, mejor. Recuerdo mucho, que siempre me decían eso: “Yo no soy tu amiga, soy tu mamá y aquí se hace lo que yo digo”. Rita de la actualidad, lo estas haciendo muy bien. Rita del 2010: ¡Shame on you!.sticker_chart

Según yo, hace unos años, decía que sí los niños están siempre mal vestidos y desarreglados es culpa de las mamás. Hoy estoy buscando unos crocs azul marino, con moño o algo más elegante, que combinen con su vestido, porque el domingo tenemos un bautizo y son los únicos zapatos que quiere usar. ¿Alguien sabe dónde los venden?. Y muchas veces pienso que si no lleva coleta a la escuela, un día, no pasa nada.

Si hay alguna embarazada primeriza leyendo esto, estoy segura que cree que esto jamás le va a pasar. Que estoy loca. Que soy una floja y que no tengo mucho interés por educar y criar a mis hijos. Está bien, yo también lo pensaba. Yo fuí una de esas. La Rita del 2010 era una de esas. Pero ya no. La Rita de hoy se rié a carcajadas de las estupideces que consideré posibles en ese entonces, es más, si tuviera la oportunidad me abofetearía y le diría a mi yo anterior: ¡Ya te veré!.

El punto es que la vida jamás sale como esperas que salga. Y lo mejor que puedes hacer para ser feliz, es adaptarte a las circunstancias y seguir adelante. Tus hijos no serán cómo tu quieres que sean, van a ser como tienen que ser, y casi siempre, es mejor que sea así.