¡Que viva la fiesta!

¡Mamás! ¿Qué tal el número de “fiestitas” a las que han ido últimamente?. Mi hija tiene una vida social súper activa. Parece celebridad. Comida con sus primos, fiesta de cumpleaños del amiguito de la escuela (que ni siquiera va en su salón), fiesta de cumpleaños del vecino (aunque su verdadera amiga es la hermanita), playdate con los compañeros de la clase de natación, fiesta de Halloween, segunda fiesta de Halloween, bautizo el domingo, comida con los abuelos el sábado, otra fiesta de cumpleaños (ahora sí de uno de los niños de su clase)… y así todo el mes de octubre.bday4

De verdad, no me da la vida. ¡Ni la cartera!. Ya podría comprar los regalitos en el Costco, ahora que lo pienso, sería un gran negocio. Regalitos de fiestitas ya envueltos con todo y moño, 5 en cada paquete. Suena bien ¿no?. Porque seamos sinceras, siempre terminas comprando lo mismo y siempre le terminan regalando lo mismo a tus hijos. No sé cuántos rompecabezas sea “didácticamente” correcto que tenga una niña, pero en mi casa, esa cantidad ya se superó hace como dos años. O jueguitos de mesa o cositas de manualidades o …Cute child playing with puzzle

Lo que me sorprende cada vez más, es taanta cosa que se hace ahora para los tan recurrentes eventos infantiles. Parecen bodas. Y digo, yo soy la primera que me esfuerzo un montón en hacer y organizar y poner de todo en las fiestas de mi hija, pero hemos llegado a un extremo que es casi ridículo. El otro día, por ejemplo, yo y trescientas personas más, festejábamos a “Jack” con toda la mercancía del mundo disponible con la imagen de Buzz Lightyear (desde botes de burbujas, manteles, servilletas, moños, gorros, pósters, hasta confeti), había piñata, pastel, show de Toy story, juegos mecánicos, granjita, menú infantil, menú para las mamás, menú para las nanas (otro tema, motivo de un post entero), animadoras, juegos de feria, fotógrafo, barra de bebidas, meseros, salas lounge, dos pericos y una matraca. Y una mamá preguntaba: ¿No hay mesa de dulces?. Casi escupo el trago de agua de guanábana con fresa que estaba tomando (así de fancy como lo leen). ¡Ay! ¡Le pareció poco a la reina!. Con lo que gastaron los papas de Jack para la fiesta, bien se podían haber comprado un coche nuevo (o un bozal para la tonta esa).

Para nada la defiendo, pero es que la culpa la tenemos todos los que hacemos grandes súper producciones de una cosa, que si bien es muy importante para cada familia, podría hacerse como antes, con un pastelito en la casa de la tía.

Yo soy partidaria de festejar, que quede claro. Yo mejor que nadie, sé, que hay veces en que no estas para fiestas y cuando las cosas se te complican, ni quien quiera bailar. Pero por eso, disfruto muchísimo el celebrar la vida, de quien sea (abuela, papá, amiga, compañero, empleada, da lo mismo). Siempre digo, que tenemos muchos motivos para celebrar. Y cuando se puede, me encantan las fiestas a lo grande. Es más, amo a la gente fiestera y divertida. Me dan mucha envidia esas personas que no paran de reír y bailar y beber, por días seguidos. pelucas-metalicas-para-fiesta-animacion-eventos-peluca-3431-MLM4291064058_052013-F

Pero creo que es importante que no se confundan, las bodas con cumpleaños infantiles, ni los quinceaños con entregas del premio Nobel (es que no me digan que no, hay cada una, pérdida en el espacio, que se siente Nicole Kidman en los Oscares, juran que su fiesta es de Gala).

El punto es que sólo tengo una hija, no quiero ni pensar en mis pobres primas Nanfy y Majana, que tienen tres, si yo tuve 10 eventos este mes, ellas, por lo menos, tuvieron el triple. Seis paquetes de Costco por cada una. Estoy a dos de cambiar el giro de este blog…